

¿Adiós al frío en moto? Mi prueba de los RIDEIRON Calefactables
Si eres de los que corta la ruta porque no siente los dedos, estos guantes son la solución definitiva sin gastarte los 200€ que piden marcas como Alpinestars o Dainese. Los he estado probando en rutas matinales con temperaturas cercanas a los 0ºC y la sensación es brutal: calientan en cuestión de 10 segundos gracias a su sistema de fibra de carbono.
Lo que más me gusta es que no son excesivamente «gordos». A diferencia de otros guantes de invierno que parecen de boxeo y te quitan tacto con el gas y el embrague, estos mantienen una sensibilidad bastante decente gracias a la palma de piel de cabra. El sistema de baterías de 7.4V va alojado en la muñeca; al principio se nota un poco el peso, pero en marcha te olvidas.
Lo Mejor (Pros)
- Calor Instantáneo: Tienen 3 niveles. En el máximo (Rojo) es casi una estufa; yo suelo ir en el medio (Azul) y sobra.
- Autonomía Real: Las baterías de 3000mAh me han durado unas 3-4 horas combinando niveles, suficiente para una buena ruta de domingo.
- Protección: Vienen con protecciones rígidas en nudillos y refuerzos en la palma, algo que muchos guantes calefactables chinos olvidan.
- Pantalla Táctil: El dedo índice funciona perfecto con el móvil o el GPS sin quitarse el guante.
A Mejorar (Contras)
- La Muñeca: Al llevar la batería ahí, el puño es algo abultado. Si tu chaqueta es muy estrecha de manga, te costará meter el guante por dentro.
- Tiempo de Carga: Tardan unas 4 horas en cargarse al 100%, así que acuérdate de enchufarlos la noche antes.
Veredicto
Por este precio, no vas a encontrar nada mejor para salvar tus manos en invierno. Si usas la moto todo el año, estos guantes se pagan solos en dos salidas.
